“No hay mucho de qué hablar. El sabe perfecto lo que pienso”. El comentario salió, según cuentan muy cerca de Mauricio Macri, de boca del expresidente, y explica el desencuentro con el presidente Javier Milei. Anoche, en la cena de la Fundación Libertad, ambos tomaron recaudos para no cruzarse, evidenciando una tensión que lleva meses y parece lejos de resolverse. Por el contrario: desde ambos búnkeres aseguran que la puja, mitad pública, mitad discreta, tendrá nuevos escenarios, en el Congreso y fuera de él, en las próximas semanas.
Javier Milei y Mauricio Macri Prensa Senado de la Nación
Aquel encuentro en Olivos, milanesas mediante, en el que Macri le expresó de modo directo al Presidente sus reparos hacia la elección de Manuel Adorni como jefe de gabinete en reemplazo de Guillermo Francos, fue el último contacto. “No volvieron ni siquiera a chatear”, afirmaron desde el macrismo. “Entre ellos, nada de nada”, describió un alto funcionario nacional desde la Casa Rosada, cerrada por cuarto día hábil para los periodistas acreditados.

