Además, el ministro de Economía justificó el impuesto al dólar indicando que «para consumir divisas hay que generarlas».
El ministro de Economía, Martín Guzmán, habló en la previa del tratamiento en el Congreso de la ley de Emergencia Económica para explicar por qué considera necesaria su aprobación. En una entrevista con el programa «A dos voces», el funcionario negó que el proyecto que se tratará hoy en la Cámara de Diputados sea un ajuste, y dijo que «sin solidaridad no podemos resolver la crisis».
«(La iniciativa) tiene un conjunto de medidas para implementar un programa macroeconómico consistente que cambie las condiciones de partida para que la Argentina se desarrolle de forma sostenible. El país vive una crisis profunda y dramática y hay que frenar la caída», indicó Guzmán.
«Si queremos resolver la crisis, tiene que haber solidaridad. Estamos siendo responsables en lo fiscal. Se perdió el acceso al financiamiento y el riesgo país está a niveles prohibitivos. No vamos a hacer una expansión fiscal brutal financiada desde el Banco Central y eso fue bien recibido» por el mercado, manifestó el ministro.
«Aquí hay una curva de aprendizaje. Cuando el mercado aprenda lo que es Alberto Fernández la expectativa va a mejorar. Hay una crisis muy profunda que afectó a los sectores más vulnerables. Y dadas las restricciones y prioridades, tenemos un plan para que todo sea más consistente», aseguró el funcionario al referirse a la caída sostenida del riesgo país esta semana. Sobre las medidas para restringir la compra de dólares y los consumos con tarjeta en moneda extranjera, Guzmán justificó: «La economía no ha generado dólares. Para sostener niveles de gasto de dólares, hay que generarlos. Anteriormente se disimuló esa falta tomando deuda, pero ahora no se puede más. Para consumir más dólares, hay que generar más».
Y acerca del artículo que suspende por seis meses la movilidad jubilatoria, el ministro explicó: «Durante el gobierno anterior se hizo algo muy grave con los jubilados. En el único año en que la economía creció, se decidió no compartirlo con los jubilados y se cambió la fórmula para que no perciban el aumento que iban a percibir. Hay 180 días para tener una nueva fórmula que tiene que ser consistente y que comparta el crecimiento. Cuando a la economía le va bien, todos se tienen que beneficiar».

