“No cambia nada, podemos tener diferentes miradas”, escuchó anoche un importante dirigente de La Libertad Avanza. Del otro lado de la línea telefónica estaba el presidente Javier Milei, dispuesto a enviar un mensaje de tranquilidad a la tropa libertaria, luego del desafío que Patricia Bullrich le planteó el lunes, con su rechazo al retiro del pliego como jueza de la abogada María Verónica Michelli, cuñada del periodista de LA NACION Hugo Alconada Mon.
Más allá de la búsqueda presidencial de poner paños fríos –“por el momento” Bullrich seguirá siendo invitada a las reuniones de gabinete y de mesa política, confía una voz oficial– y de que la senadora sigue llevando adelante la agenda del Poder Ejecutivo en la Cámara alta, los distintos sectores de La Libertad Avanza coinciden en que luego de sus dos gestos de rebeldía, Bullrich no es hoy, en la cabeza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la primera opción para acompañar a Milei en la fórmula para conseguir su reelección, ni tampoco para intentar ganar la ciudad de Buenos Aires, aunque ella misma ha dado muestras de no estar interesada en ser la próxima jefa de gobierno.
Karina Milei, Pilar Ramírez y Patricia Bullrich, reunidas

