Constanza Rivadeneira lucha por su vida en el hospital Centro de Salud. Todo comenzó cuando Soledad se habría cruzado a discutir con Constanza a partir de un hecho de celos por el marido de la agresora. Tras un cruce de palabras, Soledad le habría arrojado una olla con agua hirviendo a la víctima. Constanza tiene tres hijos, de 9, 7 y 5 años. Este último presenció la agresión.
Tras la agresión y las amenazas, habría llegado la policía para llevarse a Soledad, pero la misma no estaría detenida según expresaron los vecinos del lugar.
Norma y Teresa, familiares de la víctima, piden que detengan a Soledad. “Lamentablemente tiene para mucho tiempo en el hospital. Esperamos los partes médicos para saber cómo evoluciona. Nunca la detuvieron a esta mujer. Como está mi hija la justicia tiene que actuar”; expresaron en diálogo con Vivo Tucumán.

