El indicador a nivel país es de 31,9% y el nivel más bajo se da en la Patagonia, con un 23,1%
Ya es de noche y un niño va mesa por mesa con el afán de obtener unos pesos con la venta de medias. Irrumpe tímido, carga una caja en sus brazos. A los minutos se acerca una niña, que no supera los 10 años, hace el mismo recorrido, pero ofrece agujas. El trabajo infantil es tan visible que está presente en lugares de mucha concentración, como alrededor de la plaza 9 de Julio.
El Indec confirmó ayer que siguen y seguirán las desigualdades en el país, pues Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja tienen el mayor porcentaje de trabajo infantil. Unos 153.925 chicos de entre 5 y 15 años del NOA cumplen funciones laborales que son propias de los adultos.
Un 15% de los 7,6 millones de chicos de esa franja etaria en el país vive en esta región. No obstante, la representación del NOA sube al 20% si se tienen en cuenta a la población afectada por el trabajo infantil en de la Argentina (763.544).
Cifras alarmantes
En el NOA, el 13,6% de los niños y niñas de 5 a 15 años respondió en una encuesta que desempeña alguna “actividad productiva”, mientras que a nivel país, solo lo hace un 10%.
La vulnerabilidad es mucho más fuerte en las zonas rurales del noroeste. El 20,1% de la población de hasta 15 años carga con al menos una actividad. Más bajo es el porcentaje, aunque también de dos dígitos, en las áreas urbanas de esta misma región, con el 11,5%.
Ayer se difundió la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (Eanna), con datos de 2016 y 2017. El Indec y la Secretaría de Trabajo de la Nación analizan las actividades para el mercado, el autoconsumo y las domésticas intensivas.
En el NOA residen 1.131.084 chicos y chicas de 5 a 15 años, es la segunda región, después del NEA, donde más nenes y nenas limpian, cocinan, arreglan la casa, cuidan a sus hermanos o abuelos. Así, un 5,9% está afectado a tareas domésticas intensivas, con una dedicación de más de diez horas semanales.
En el país, el 4,8% de los chicos cumple esas tareas, que quitan tiempo para el estudio y la recreación.
El informe que se conocí ayer no expone datos disgregados por provincia, pero se espera que los microdatos se publiquen luego.
En promedio, el 4,9 por ciento de la infancia de Salta y las provincias agrupadas en la región dedica más de una hora a la semana a los cultivos o al cuidado de los animales, es decir a actividades para el autoconsumo. El Indec incluye a aquellos que dedican tiempo a la construcción de la vivienda.
Sobrevivir
En cuanto a las ocupaciones que midió el organismo estadístico, las vinculadas el mercado, alcanza a quienes realizan trabajos para la generación de bienes o servicios, ya sea pago o no.
En esta categoría quedaron alcanzados el 5,3% de los niños y niñas de entre 5 y 15 años del NOA.
Las actividades productivas de carácter mercantil más usuales, consigna el documento, en el ámbito urbano son el trabajo en un negocio, oficina o taller por dinero o propina.
“En el NOA y NEA se observan los mayores niveles de deserción escolar entre los adolescentes que trabajan, aunque con niveles relativos diferenciales según se trate de áreas urbanas o rurales (18,3% en el NOA y 14,3% en el NEA urbanos, y 28,5% en el NOA y 27,7% en el NEA rurales”, advirtió la Eanna.

