“Nos sacamos definitivamente el peso de una mochila, de un endeudamiento que estaba creciendo al ritmo del dólar”, indicó.
Finalmente, el gobernador Juan Manzur se sumó ayer al lote de mandatarios provinciales que firmaron la addenda (perdón) del Consenso Fiscal que establece una serie de pautas para la reducción de algunos impuestos y el sostenimiento de la disciplina fiscal. Lo hizo en Buenos Aires ante el ministro del Interior Rogelio Frigerio. Junto con Manzur el santiagueño Gerardo Zamora fue el décimo octavo gobernador que le dio el sí al acuerdo.
Recordemos que se realizó esta negociación para la refinanciación amplia que implicara la pesificación de un compromiso que aún estaba impago: el del juicio que perdió ante el Centro de Arreglo de Diferendos Relativos a Inversiones (Ciadi) por la rescisión del contrato del servicio sanitario con Aguas del Aconquija, en 1996.
El mandatario tucumano preveía alcanzar un acuerdo que significara una compensación de fondos ante el recorte anunciado por la gestión del presidente Mauricio Macri en el Presupuesto Nacional 2019. Tucumán tendrá una compensación cercana a los $ 2.570 millones, pero además podrá refinanciar una deuda con la Nación que roza los $ 8.000 millones (casi el 80% de las obligaciones a pagar por la provincia) a 10 años de plazo, con tres años de gracia y a una tasa anual del 6,7%, según precisó a LA GACETA el propio Manzur.
“Nos sacamos definitivamente el peso de una mochila, de un endeudamiento que estaba creciendo al ritmo del dólar”, indicó el mandatario desde la Capital Federal antes de emprender el retorno a esta ciudad.
La firma de la addenda fiscal no significa un compromiso directo del Poder Ejecutivo tucumano a la sanción del Presupuesto Nacional 2019, indicó el gobernador. “Seguiremos conversando. Nuestros diputados y senadores verán lo que sea más conveniente para la provincia”, puntualizó el mandatario.

