Desde el sector aseguran que la paralización total de las obras privadas está golpeando a la industria.
Desde el pasado 20 de marzo, Argentina se encuentra sumergida en el aislamiento social, preventivo y obligatorio producto del coronavirus. Esta situación, además de generar una emergencia sanitaria, también propina un golpe a la economía. De hecho son muchos los sectores productivos que se vieron afectados por esta realidad. Uno de ellos es de la obra privada en la provincia.
“Manos a la Obra Tucumán es una iniciativa de arquitectos independientes unidos por el bien común de las personas que viven de la industria de la construcción para que, de manera responsable, y activando protocolos de sanidad, seguridad e higiene, se pueda retornar el trabajo de obras privadas”, remarcan desde el sector.
La posición del Gobierno provincial se mantiene firme respecto a la continuidad de la cuarentena obligatoria. Sin embargo, de a poco se van activando algunos sectores productivos que quedaron exceptuados de acuerdo a la disposición nacional. En este sentido, representantes de la construcción se reunieron esta semana con el vicegobernador, Osvaldo Jaldo, en búsqueda de la flexibilización paulatina para este rubro.

