«Ninguna menor de edad tiene que volver a pasar por lo que yo pasé», remarcó en su mensaje.
En medio de las exposiciones de especialistas en el plenario del Senado que empezó a tratar el aborto legal, se leyó una carta de Lucía, la nena tucumana que cuando tenía 11 años quedó embarazada producto de los abusos que sufría por parte de su abuelastro, por el que tuvo que pasar un difícil aborto a inicios de 2019.
La carta fue difundida por Cecilia Ousset, quien asistió la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) que le practicaron a la niña en febrero de 2019 y estuvo con ella días atrás.
«Doctora, decile a los senadores que ninguna menor de edad tiene que volver a pasar por lo que yo pasé», afirmó la niña y agregó «a mí a veces me dicen que tuve una hija que está viva y que la tiene el médico que me visitaba todos los días; otros me dicen ´¡asesina!´ porque dicen que mi provincia es provida».
«Deciles que cuando ellos dicen que el aborto no es legal, los médicos se confunden y creen que ningún aborto es legal y se enojan con nosotras aunque seamos menores, deciles que tienen que obligar a los médicos a ayudarnos y que no tienen que tardar ni un solo día, bah, ¡qué día! ¡Ni un solo segundo!», sentenció Lucía.
Este caso causó polémica en la provincia, ya que por las dilataciones que hubo a pesar de que era una práctica legal, la gestación avanzó y la menor debió ser sometida a una cesárea.
La bebé que nació, murió a los pocos días, aquejada por problemas respiratorios severos. En tanto, el acusado fue condenado en un juicio abreviado a 18 años de prisión por el delito de «abuso sexual doblemente agravado por el grave daño a la salud mental y física de la niña aprovechando la situación de convivencia».

