Imágenes de Jorge Bergoglio en pantalla grande, aplausos espontáneos y la presencia de dirigentes políticos de distintas extracciones que compartieron las primeras filas en la Basílica de Luján -a excepción de Victoria Villarruel– marcaron el homenaje que la Iglesia argentina le tributó al papa Francisco, a un año de su muerte, en la misa oficiada por los obispos que integran la Conferencia Episcopal Argentina.
La celebración reunió a un amplio espectro de la política nacional, en una convocatoria del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Daniel Colombo, quien revalorizó el legado del pontífice argentino y su cercanía a los sectores más postergados. Y lamentó los cuestionamientos que se le hicieron en vida y envió un mensaje para condenar “la agresividad permanente en el lenguaje y los gestos violentos”.
Adorni entrega el diezmo, en uno de los momentos más comentados de la misa en LujánRodrigo Néspolo

