Su familia denunció la desaparición el viernes por la noche en la comisaría 12°. Hasta el momento, no hay registros de ella en dependencias policiales ni hospitales. Ya tomó intervención de Trata de Personas y un equipo trabaja intensamente para encontrarla.
A las 23:40 del viernes, el marido de María Graciela se presentó en la comisaría 12° y denunció que su pareja, de 38 años, estaba desaparecida desde las 15.20, cuando salió de su casa para hacerse un estudio en un centro médico ubicado en avenida Sarmiento primera cuadra.
El personal policial inició en el momento la búsqueda en la zona de la jurisdicción y alrededores, y puso en conocimiento a la Fiscalía de Delitos Complejos de Turno, desde donde se ordenó que se realicen todas las averiguaciones pertinentes.
“En ese marco, se revisó los registros de la Policía para corroborar si estaba detenida o aprehendida en alguna dependencia y se averiguó en todos los hospitales si había ingresado alguna mujer con sus características, aunque no estuviese identificada. En ninguno de los dos casos obtuvieron información útil para la investigación, y se dio circulación a un pedido de procura de paradero de la mujer”, informó el Jefe de la Unidad Regional Capital, Manuel Sosa.
La División Trata de Personas de la Policía y un equipo designado para la búsqueda trabaja intensamente para encontrarla. El sábado por la mañana, en tanto, su esposo se presentó en la base de la Regional para consultar sobre los avances de la investigación y aportó más datos.
María Graciela Luna es de tez blanca, cabello color negro, mide 1,50 metro de altura. Al momento de salir de su casa vestía zapatillas negras Topper, un pantalón de jean negro y una musculosa negra. Además, posee un tatuaje de un delfín en la mano derecha.
Por cualquier información sobre su paradero, comunicarse al 911 o al 0381 421-9197 (Unidad Regional Capital)
La palabra de la familia
María Graciela Luna vive en el barrio Oeste II junto a su familia. El viernes, aquejada por un fuerte dolor de oído, salió a las 14.30 de su casa para dirigirse a un centro médico ubicado en avenida Sarmiento primera cuadra.
“Como a los 20 minutos, volvió a la casa y nos dijo que se había cansado de esperar al colectivo 6”, recordó la hija de María Graciela, Evelin Nieva (17), y precisó que al salir su mamá portaba «DNI, estudios médicos y algo de dinero» para tomar un remis. “En su teléfono estaba el contacto del doctor así que, al ver que no volvía, lo llamé para saber si la había atendido”, relató la joven en diálogo con eltucumano.com. Sin embargo, el profesional le informó que el Instituto había cerrado a las 15, justo la hora en la que María Graciela recién estaba saliendo de la casa en dirección al centro.
A partir de ese dato aportado por el médico, la búsqueda de la familia se intensificó con la denuncia policial y el cruzamiento de datos pero, hasta el momento, no hay registros de ingreso en hospitales ni en el Complejo Belgrano, adonde se derivan a las personas detenidas por infringir la cuarentena preventiva y obligatoria.
“Yo sospecho que, como tenía este dolor de oído tan punzante, le podía molestar la cabeza. Además, no había comido nada antes de salir. Quizá se descompensó y alguien la salió a auxiliar”, especula Evelin, aunque su aflicción es evidente. Su papá Esteban, quien todo el fin de semana recorrió hospitales y comisarías, también manifestó su angustia a este diario: “no tengo información de nada. Sabemos que ya se ha activado el protocolo de rastrillaje en su búsqueda. Me está dando una mano la Fundación Marita Verón, el 911 y la prensa. Ha sido publicada la foto en los hospitales, sanatorios, clínicas y dependencias, pero no aparece”.

