sábado, agosto 15, 2026

InicioPoliticaHugo Moyano giró en...

Hugo Moyano giró en un mes $2580 millones a fideicomisos vinculados a su esposa

Entre el 29 de abril y el 1° de junio últimos, desde las cuentas que el Sindicato de Camioneros tiene registradas en el Banco Provincia se transfirieron $2579.853.035 a dos fideicomisos vinculados a Liliana Esther Zulet, la esposa de Hugo Moyano y la administradora del holding de empresas que orbitan alrededor del gremio. Una operatoria similar, pero con giros por $900 millones, se había concretado entre el 5 y el 17 de septiembre de 2025.

Los movimientos de dinero comenzaron a causar asombro en algunos despachos del sindicato que Moyano tiene en un puño desde 1987.

Con la obra social en crisis y una leve caída en la cantidad de afiliados, circulan versiones sobre un presunto vaciamiento que hasta ahora ningún directivo se atreve a comentarlo públicamente.

Además, el episodio policial que involucra a Facundo Moyano, uno de los hijos del jefe camionero, acrecentó las sospechas sobre el financiamiento del clan.

Hugo Moyano y su esposa, Liliana Zulet, en el Sanatorio Antártida, propiedad del Sindicato de los Camioneros

Las transferencias tienen siempre los mismos destinos: las empresas Iarai SA (de salud y asistencia), Aconra SA (una constructora) y Dixey SA (dedicada a la industria textil).

Se trata de las históricas compañías que integran el holding que encabeza Zulet y que encadenó ganancias extraordinarias a pesar de tener a un solo cliente: el gremio de los camioneros.

En esas firmas están como directivos o contratados a sueldo los hijos de la esposa de Moyano, Juan Manuel Noriega Zulet y Valeria Alejandra Salerno, pero también dos de los seis hijos del sindicalista: Jerónimo (está contratado en las tres) y Facundo (estuvo contratado en Aconra). Pablo, Karina, Paola y Hugo (h.) estarían al margen del circuito.

Los pagos fueron siempre directos, desde las cuentas del sindicato o la obra social a las empresas. Pero desde el año pasado surgieron en simultáneo tres fideicomisos como intermediarios: Thoth, a través del cual se le abonaría a Dixey; Khasis, que sería la vía de pago a Aconra, y Dhanvantari, por el que se le giraría dinero a Iarai, según precisaron fuentes que conocen los movimientos de plata del gremio.

Dhanvantari es el dios hindú de la medicina, el rubro que le abrió hace décadas a Liliana Zulet las puertas de los grandes negocios. Thot es el dios egipcio de la sabiduría. Y los Khasis son una tribu de la India que ejerce el matriarcado, es decir, donde mandan las mujeres.

Dos de los tres fideicomisos se registraron el mismo día (1° de noviembre de 2024) mientras que el restante lo hizo al mes siguiente, el 1° de diciembre de 2024. Pero lo más sugestivo es el domicilio fiscal: los tres lo situaron en la avenida Belgrano 1255, donde están las oficinas de Iarai, Aconra y Dixey.

Con siete transferencias entre el 29 de abril y el 29 de mayo últimos, el Sindicato de Camioneros le giró a Dixey, a través de Thoth, $879.407.771, según el detalle de las transacciones al que accedió LA NACION. Hubo otro pago, pero de manera directa, el 27 de mayo por $41.160.000.

Para Aconra, a través de Khasis, se giraron $544.285.264 entre el 7 y el 29 de mayo en seis envíos distintos, algunos con apenas 24 horas de diferencia.

En este último detalle de transferencias no figura Iarai, la firma que administra la obra social Oschoca. Sin embargo, se detectaron pagos directos desde el gremio a la prestadora médica por $1115 millones, con tres depósitos entre el 22 de mayo y el 1° de junio.

En lo que va de 2026, según pudo comprobar LA NACION, hubo antes otras siete transferencias bancarias entre el 4 y el 13 de febrero por un total de $2971 millones. Es decir, el salvataje para el año en curso supera los $4000 millones en el primer semestre y ya se proyecta como un récord.

El Sindicato de Camioneros le transfirió a Oschoca $3157.731.000 millones en 2023; $3594.604.000 millones en 2024, y $4611.672.225 millones en 2025, de acuerdo a los libros contables de la organización.

La obra social de los Moyano está actualmente en crisis: arrastraría un pasivo de alrededor $30.000 millones; dos de los cuatro sanatorios están casi cerrados; limitó los servicios de oftalmología, cirugía y rayos, y negocia con los empresarios Marcos Hendler, Daniel Angelici y Raúl Olmos una deuda millonaria con droguerías.

La amistad que une a Moyano con los tres es tal vez la razón por la que no se desató un litigio judicial. Además, la recaudación de Oschoca no tiene visos de repuntar: la cantidad de aportantes bajó en los últimos años de 90.000 a 72.719 trabajadores, según registros confiables.

En guardia por las filtraciones de las transferencias, Zulet convenció a su esposa de activar una auditoría en el área contable del gremio. En esa revisión, fue expulsado Claudio Balazic, secretario administrativo e involucrado en la causa judicial que investiga un fraude de 10 millones de dólares en un hotel que Camioneros tiene en Mar del Plata.

Zulet ubicó como supervisora de las cuentas a Florencia Veliz, una joven de menos de 30 años, amiga de su hijo Jerónimo, que quedó como responsable de la tesorería del gremio y la obra social. Zulet ni Hugo Moyano respondieron a la consulta de LA NACION.

La familia política

El episodio policial de Facundo Moyano renovó las tensiones dentro del clan. Pablo, número dos del sindicato, confirmó públicamente que no tiene relación con su medio hermano.

En el ajedrez familiar, Pablo tiene hoy como aliada principal a Karina Eva, a cargo de la Secretaría de Género y muy involucrada en la vida interna del gremio. Pablo y Karina cuestionaron más de una vez en privado la gestión de Zulet al frente de la obra social.

Él directamente cortó relación con la tercera mujer de su padre. Paola, otra de las hijas del líder sindical y exesposa de Claudio “Chiqui” Tapia, está al margen de los manejos del gremio y de la interna familiar.

Diferente son los casos de Hugo (h.), que es abogado y diputado nacional e intenta hacer equilibrio entre sus medios hermanos. Relegado, solo con trato frecuente con Facundo y Huguito, está Jerónimo, el menor, que tiene 26 años, cinco sueldos en blanco (las tres empresas de Zulet, su madre; una distribuidora de cerveza que depende de Quilmes y la Federación Nacional de Camioneros) y es el secretario privado de su padre. Sueña con ser el heredero a pesar de no haber manejado nunca un camión.

La relación de los hijos de Moyano con los de Zulet está guiada por la desconfianza. Jerónimo, que está en el medio, no logró zanjar jamás esa disputa, detrás de la que se esconde una pelea por el control político y económico de uno de los gremios más poderosos del país.

Desde hace años, Zulet y dos hijos que tuvo de otros matrimonios hacen negocios con el gremio de los Moyano. Ella, junto con Valeria Alejandra Salerno y Juan Manuel Noriega Zulet se alternan en los directorios de Iarai, Aconra y Dixey. El 21 de noviembre de 2016, Salerno y Noriega Zulet ingresaron al blanqueo de capitales US$ 1.100.000 provenientes de actividades vinculadas al sindicato de camioneros y a su obra social, según un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF). La investigación de la UIF, publicada por entonces por LA NACION, reveló además que las sociedades proveedoras del gremio que manejan los hijastros de Moyano compraron seis casaquintas en Parque Leloir.

En el tablero también aparece Manuel Facundo Doldán, un joyero de Puerto Madero que es socio de los hijos de Zulet en un call-center (Atención Telefónica SA) que tiene cuatro empleados y fue creado hace cuatro años. Doldán vende joyas, autos de alta gama y muebles. Ofrece sus productos en la mutual del Sindicato de Camioneros. Todo queda en familia.

Fuente de la nota


Populares

Ver más noticias

Las Leonas empataron en su debut en el Mundial

Por expectativa, historia y potencial, el empate dejó sabor...

El Gobernador inauguró obras de infraestructura en el B° 25 de Mayo

El gobernador, Osvaldo Jaldo, visitó la ciudad de Alderetes para supervisar...

Ya tiene fecha el juicio por el crimen de José Luis Salvatierra

Un padre y dos hijos de apellido González (David...