Agustín Caulo conoció a Javier Milei en una marcha pro vida en aquellas épocas en que la Argentina debatía si legalizar o no el aborto. Todavía se usaban los barbijos por la pandemia. Él, que trabajó como administrativo en la Universidad de Buenos Aires (UBA), tenía años de militancia en contra de la actual ley y también trabajaba en territorio, en barrios populares, con madres con embarazos no deseados. Eso a través de la fundación Frente Joven, que presidió.

