Mario Abdo Benítez ganó la presidencia de Paraguay por 3,7 puntos de ventaja frente a Efraín Alegrey, y así se definió el resultado final de 46,49% de los votos contra el 42,72% de su rival político.
«El pueblo votó por la unidad y no por la división. Me comprometo a ser factor de unión del Paraguay«, dijo conciliador Abdo Benítez en su primer discurso después de ser proclamado presidente electo por el Tribunal Electoral.

Las elecciones tuvieron una participación de 61,40% de los 4,2 millones de votantes y también decidirá la composición del nuevo Congreso y los gobernadores de los 17 departamentos.

Abdo Benítez también agradeció: «No puedo olvidarme de recordar a mi padre, que fue un gran colorado».

Abdo Benítez debe asumir la presidencia el próximo 15 de agosto y tendrá como uno de sus primeros desafíos el combate a la pobreza, una de sus promesas durante la campaña.

Paraguay muestra buenos resultados en los índices macroeconómicos, con un crecimiento promedio de 4% anual desde hace más de una década, apoyado fundamentalmente en las exportaciones agrícolas.


