El alza generalizada de precios se ubicó muy por encima del resto de los países de la región. El índice inflacionario local fue solo superado por Venezuela.

Qué pasó en la Argentina
Y aunque el Gobierno menciona la suba internacional en el precio de los alimentos como uno de los factores que presiona a la inflación local, la economista María Castiglioni explicó que “si uno observa la aceleración de la inflación desde fines del año pasado, luego del freno por la pandemia, se dio en casi todos los rubros y sólo se ve frenada por algunos precios congelados o semi-congelados, como las tarifas, el programa de Precios Máximos y otras regulaciones”.
Además, precisó que “al realizar una comparación con otros países, el efecto de la suba de las materias primas prácticamente no afectó a Perú y Colombia en el precio de los alimentos, aunque sí lo hizo en México y Chile, mientras que en los otros dos países donde más sube la inflación luego de la Argentina, que son Brasil y Uruguay, esto se debe a las políticas de expansión fiscal más que a la inflación importada por las commodities”.
Al respecto, Matías Carugati, de la consultora Seido, indicó que “la suba del precio de los alimentos lógicamente impulsa los IPC hacia arriba. El asunto es que no lo hace de igual forma en todos los países, porque el peso que puede tener el precio internacional sobre el precio al consumidor depende mucho de la estructura económica de cada país”.
Además, “este impacto ocurre en contextos completamente distintos al nuestro. En la mayoría de los países, la inflación es baja o moderada, las expectativas de inflación están ancladas y los bancos centrales efectivamente actúan contra la inflación”.
“En Argentina, la explicación oficial se basa en la ‘inflación importada’, porque los precios de las materias primas subieron a niveles realmente elevados, pero nada dice de la montaña de pesos emitida durante 2020, ni del desanclaje de expectativas. Es, a mi entender, una mirada parcial y equivocada, que elije tomar un factor y esconder los otros”.
Cabe recordar que el Ministerio de Economía planteó una pauta anual de inflación del 29% para este año, pero los analistas del mercado que releva el Banco Central proyectaron que la inflación minorista para abril en la Argentina fue del 3,8% e indicaron que la suba de precios para todo el año se ubicará en 47,3% interanual, con un aumento de 1,3 puntos porcentuales respecto de los pronósticos informados a fines del mes anterior (46% interanual).
Para mayo, los primeros registros parecen algo más alentadores que en abril, según el director de la consultora LCG, Guido Lorenzo anticipó, “La inflación desacelera, pero sigue en niveles elevados, por encima del 3,5% mensual. Y el mes terminará entre el 3 y el 3,5 por ciento”, concluyó.


Una vez más, la Argentina registró la segunda inflación más alta en América Latina y solo quedó debajo de la de Venezuela, cuyo último registro es el 16,1% de marzo y que vive bajo un régimen de hiperinflación desde hace cuatro años. De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que este año la suba de los precios en el país que gobierna Nicolás Maduro llegará al 5500 por ciento.