Al menos 116 personas murieron y más de 250 resultaron heridas durante el miércoles por tormentas de arena y fuertes lluvias que se desataron en distintas partes de India, según consignaron las autoridades locales.
Los estados de Uttar Pradesh, en el norte del país, y de Rajastán, en el noroeste, fueron los más afectados, y la mayoría de las muertes fueron por las caídas de árboles y paredes a causa del fuerte viento, de hasta 130 kilómetros por hora.
������ Al menos 95 personas murieron y decenas más resultaron heridas en las tormentas de polvo que afectaron los estados del norte de la India, Uttar Pradesh y Rajasthan.pic.twitter.com/c1fTIAxJdQ
— CENSURAT NEWS (@MNAnoticies) 3 de mayo de 2018
Autoridades informaron de 65 muertos en Uttar Pradesh, 35 en Rajastán y otros dos en el estado de Punjab.
En este estado, lo peor de la tormenta ocurrió en Agra, donde murieron 40 personas y 35 resultaron heridas. «En algunas partes de la ciudad las casas se derrumbaron y las personas quedaron atrapadas dentro, con árboles cayendo encima”, dijo el director de la Autoridad de Gestión de Desastres estatal, Sanjay Kumar.

Lluvia de rayos.
A estas víctimas se suman otras 14 personas que fallecieron en el sureño estado de Andhra Pradesh, que fue golpeado por más de 41 mil rayos en cuestión de horas, informaron funcionarios locales.

En India, siguen en alerta ante la posibilidad de que continúe el temporal, lo que acrecentaría la crisis de las personas que se quedaron sin hogar, y de las víctimas que aun no fueron rescatadas .
Se esperaba el desastre.
El culpable de las tormentas es el viento monzón, que acostumbra a llegar al tercio norteño de la India a finales de junio, viene precedido de dos meses de altas temperaturas que pueden superar los 40 grados y de fuertes tormentas de viento.
Los incidentes meteorológicos son habituales en el sur de Asia en la época de más intensidad de las lluvias monzónicas, sobre todo entre julio y agosto, cuando suelen causar centenares de muertos y millones de afectados en la región.

El año pasado, más de medio centenar de personas murieron y casi 2 millones se vieron afectadas por las inundaciones y lluvias caídas entre principios de junio y mediados de julio en el noreste del país.

