Con la reestructuración de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, el conflicto entre Karina Milei y Santiago Caputo ingresó en una zona de mayor densidad. La hermana del Presidente pasa a controlar, a través del jefe de Gabinete, Diego Santilli, zonas estratégicas de la administración. No sólo porque las materias que se gestionan en esas dependencias son importantísimas. También por la dimensión de los negocios que se discuten. Y, sobre todo, por la capacidad que tendrá ahora la señorita Milei de revisar operaciones muy controvertidas que se realizaron en oficinas que estuvieron hasta ahora bajo el dominio del “Mago del Kremlin”.
Santilli mantiene una dependencia umbilical con Karina Milei. Viene impuesta por el sueño mayor del jefe de Gabinete: ser gobernador de la provincia de Buenos Aires. Para cumplir ese deseo, el “Colo” no sólo necesita que la jefa del partido oficial lo postule como candidato. También le hace falta que ella convalide un acuerdo entre La Libertad Avanza, el Pro y la UCR. Sin esa alianza de fuerzas no peronistas el destino de Santilli corre un peligro que no requiere explicaciones, sobre todo por tratarse de comicios que se resuelven en primera vuelta, a simple pluralidad de votos. Estos condicionamientos imponen a Santilli una obediencia absoluta respecto de la secretaria general de la Presidencia.
Karina Milei, Diego Santilli y Santiago CaputoAlfredo Sábat

