”La inflación general se aceleró a finales de 2023, lo que implica un fuerte efecto de arrastre para la inflación media anual en 2024″, pronosticó la OCDE, que prevé también una recesión más fuerte este año, del 2,3% del PIB, frente al 1,3% proyectado en noviembre.El dato contrasta con el panorama mundial y
a que se espera que la inflación continúe disminuyendo gradualmente, a medida que se moderan las presiones de costos.
Se proyecta que la inflación general en los países del G20 disminuirá del 6,6% en 2024 al 3,8% en 2025.

