Para colmo, el “Millonario” había arrancado ganando con un gol del inesperado goleador del torneo: Sebastián Driussi, en el primer tiempo.
En el segundo, aparecieron las cabezas del “Patrón” para empatar y dar vuelta el resultado sobre el final del partido. “Lamentablemente no pudimos repetir lo del primer tiempo, que había sido muy bueno. No pudimos sostener lo de la primera media hora, me voy con mucha bronca porque no era para perder”, reconoció el entrenador luego del partido.
Gabriel Vargas primero y Lucas Márquez, en tiempo cumplido fueron los verdugos de un River que mostró dos caras en un doble sentido: cuando atacaba y defendía y en el primer tiempo y en el segundo. “Lo perdimos por nosotros, no supimos cómo sostener lo que habíamos hecho. Cometimos errores y lo pagamos. La derrota es dura, por cómo se dio el partido”, explicó el “Muñeco” que no quiso puntualizar ni hacer un drama.
“Prefiero ser respetuoso y que mis jugadores sean respetuosos, pero tenemos que estar más atentos”, cerró.

