A principios de noviembre, la justicia irlandesa absolvió a un hombre de 27 años por la presunta violación a una joven de 17 en la ciudad de Cork. 
El jurado, compuesto por ocho hombres y cuatro mujeres, tras una hora y media de debate, llegó al veredicto por decisión unánime.
La abogada defensora del violador, Elizabeth O’Connell, pidió al jurado que tuviera en cuenta la ropa interior que llevaba la joven. “Tienen que ver cómo vestía. Llevaba un tanga de encaje con un lazo delantero”, dijo para indignación de los presentes.
Esta sentencia despertó una indignación inmediata que derivó en cientos de manifestaciones y protestas por redes sociales por un detalle.
En las redes, un grupo de mujeres instaló el hashtag #ThisIsNotConsent (esto no es consentimiento) frase acompañado por la foto de la ropa interior de cada una de las mujeres que se unían a esta protesta.
“Este tipo de mitos y estereotipos relacionados con la violación surgen una y otra vez en los juicios porque la defensa en campos de violación consiste en afirmar que el sexo fue consentido. Así que usará cualquier cosa a la que el acusado pueda recurrir para sugerir que hubo consentimiento”, dijo la directora general del Centro de Atención a Víctimas de Violación de Dublín.

