Christine Hallquist, ex presidenta de una compañía energética, fracasó el martes en su intento de hacer historia para convertirse en la primera gobernadora transgénero de Estados Unidos en su estado de Vermont. Si el actual gobernador, Philip Brian Scott, hubiese sido derrotado, se hubiera convertido en el primer gobernador en funciones de Vermont despedido por los votantes desde 1962.
La sobreviviente de cáncer se lanzó a la política para impulsar la «ola azul» contra el presidente Donald Trump, que ha buscado dar marcha atrás en derechos de las personas transgénero, en protecciones del medio ambiente y se opone a la inmigración.

El propio gobernador republicano se distanció de Trump, en este estado largamente demócrata cuyo político más famoso es el senador
Bernie Sanders, que se describe a sí mismo como un demócrata socialista y que también fue reelecto como senador independiente en las elecciones de este martes.
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La transgénero dijo en una entrevista en septiembre pasado que su estatus de género «no es un problema para Vermont», y que el tema raramente sale a relucir con los votantes.
Antes de ser candidata, era conocida en su estado por liderar la batalla por la energía renovable y como una presidenta de empresa pionera, que hasta 2015 era conocida oficialmente como Dave e hizo su transición mientras mantuvo su empleo.
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