El presidente del Consejo de la Magistratura, Miguel Piedecasas, sostuvo que «la decisión judicial no deja de ser una decisión política-institucional» y puso a ese órgano de control como ámbito de «convivencia entre el poder político y la sociedad«. «Lo que exige la sociedad al Poder Judicial es que tenga principios que consagra la Constitución y que resista cualquier presión que pretenda condicionar sus resoluciones», dijo.
Las declaraciones de Piedecasas se realizaron durante una disertación sobre justicia y poder político, en la sede de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Con el título «Afianzando la Independencia Judicial ¿Qué justicia quiere la sociedad?«, el panel organizado por la Asociación de Magistrados contó con la participación del director de esa entidad y vicepresidente del Consejo de la Magistratura, Luis María Cabral.
Además, estuvieron presentes el presidente de Fundejus y ex Procurador del Tesoro, Joaquín Pedro da Rocha. Da Rocha desestimó la idea de «neutralidad» de los magistrados, al señalar que el Poder Judicial «no es apolítico». «No creo en un juez neutro, objetivo«, dijo y se preguntó: «¿Qué es esta asociación u organizaciones como Justicia Legítima y tantas otras sino expresiones de una política judicial?»
Luego, sostuvo que el problema no es el pensamiento político de los jueces, sino que «esas ideas sean incompatibles con los principios republicanos y democráticos». El presidente de Fundejus planteó la necesidad de tener una justicia «libre e independiente, que no sea presionada por ningún poder externo, pero que tampoco presione». «No creo en el gobierno de los jueces«, agregó y advirtió sobre el «avance del gobierno sobre el Poder Judicial».
Como ejemplo, Da Rocha mencionó «la pretensión del gobierno de cambiar la integración de una cámara», la «mudanza de magistrados sin el aval del Senado» y el intento de «designar jueces en la Corte Suprema a través de un decreto«. Además, expresó su «preocupación» por la «connivencia mediática y judicial» en la «filtración de información», que «afecta la discreción que tiene que tener un juez sobre las causas que lleva».
Cabral, por su parte, consideró que los «jueces hacen política» a partir de la «aplicación del derecho para resolver conflictos sociales y conflictos del individuo con el Estado». «Los jueces no están para gobernar pero sus sentencias son actos de gobierno; no existe conflicto entre política y justicia», afirmó y opinó que «el juez debe ser apartidario y sus ideas no deben determinar su accionar judicial».
Fuente: https://www.elintransigente.com/politica/2018/5/12/la-decision-judicial-no-deja-de-ser-una-decision-politica-institucional-490783.html

