El Intendente Roberto Sánchez, salió a justificar los irresponsables dichos de su Presidente del Concejo Deliberante, el concejal Alejandro Molinuevo, quien en una clara «campaña del terror» fue el protagonista de un audio viral en el que vaticinaba la llegada del Coronavirus a Tucumán, con 200 mil infectados.

La gravedad del audio viralizado reside en que el concejal mintió haber participado en una reunión con ministros del gobierno provincial, para darle cuerpo a su pronóstico de que el Coronavirus afectará 200 mil tucumanos. Para Sánchez. el accionar del concejal fue un «hecho aislado».

Lo que ya no pareciera ser un hecho aislado es la protesta de los médicos y trabajadores de la salud, del Hospital de Niños, que tuvo lugar hoy. En la protesta de los trabajadores (la mayoría de los médicos autoconvocados de SITAs), el reclamo estuvo centrado en denunciar la falta de insumos para que el Hospital funcione en condiciones óptimas en el caso de que avance la pandemia del Coronavirus.

Así al temor y el malestar generalizado por las medidas  de prevención implementadas para frenar el avance del Coronavirus, se le debe sumar ahora el descontento sectorial de los trabajadores de la sanidad, el cual a su vez  se traslada de manera directa a todos los tucumanos que transitan con total incertidumbre estos días de cuarentena.

Un reclamo legítimo y un accionar poco solidario

El Coronavirus ha generado un impasse en las negociaciones salariales. Por ese motivo, los docentes y los médicos autoconvocados han tenido que entrar forzosamente en una etapa de pasividad en la que pierden progresivamente su capital político. Puntualmente en el caso de SITAs, que es un gremio que logro consolidarse por su perseverancia en los conflictos.

Sin embargo, los legítimos reclamos de los médicos y trabajadores de la salud que se encolumnan en la conducción de la Dra. Adriana Bueno, se han mezclado con los intereses políticos de algunos funcionarios. Es que la Dra. Bueno, no ha rechazado ninguna posibilidad de reunirse y de mostrarse en público con el intendente Roberto Sánchez ni con el presidente de su Concejo Deliberante, Alejandro Molinuevo.

Por ese motivo, la protesta de hoy, principalmemte en el Hospital de Niños, no puede dejar de pensarse como una operación destinada a desgastar uno de los pilares del la gestión del gobierno provincial, la salud, contribuyendo  además a seguir intensificando el malestar y el temor en la población tucumana que todavía no dimensiona la gravedad de un virus terrible que amenaza con llegar en cualquier momento a la provincia.

Que el intendente Sánchez haya salido a respaldar a su concejal y que un día después se hayan vuelto a manifestar los trabajadores de la Salud, más que una casualidad, es una causalidad política orquestada claramente desde la intendencia de «La Perla del Sur».